• Aprueban en comisiones que el proceso dure del 18 al 22 de este mes
Ciudad de México. Las comisiones unidas de Radio y Televisión, de Comunicaciones y Transportes, y de Estudios Legislativos, aprobaron en reunión de trabajo el proceso de designación del nuevo presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
Senadores de las diversas fuerzas partidistas establecieron modificaciones en el método, a fin de garantizar transparencia en la asignación de quien será responsable de la política en telecomunicaciones y dar certeza tanto al sector empresarial como a los usuarios.
El proceso se realizará del 18 al 22 de septiembre y para su participación, los actuales consejeros que deseen asumir la presidencia del órgano de gobierno del IFT deberán presentar un ensayo de mínimo 10 cuartillas, en donde expondrán su plan de trabajo y las metas que planean alcanzar.
Ciudad de México. Una iniciativa para que la designación del Fiscal General de la República sea un procedimiento de selección público y transparente mediante una amplia auscultación a la sociedad, presentaron ayer senadores y senadoras del grupo parlamentario del Partido del Trabajo.
De acuerdo a la propuesta que leyó el senador Miguel Barbosa Huerta, el fiscal sería electo por el voto de las dos terceras partes de los miembros del Senado presentes, entre candidatos que propongan instituciones de educación superior, institutos de investigación, asociaciones civiles, organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía.
Ciudad de México. Los senadores del Grupo Parlamentario del PAN, Ernesto Cordero Arroyo, Roberto Gil Zuarth, Jorge Luis Lavalle Maury, Javier Lozano Alarcón y Salvador Vega Casillas presentaron a la Mesa Directiva un escrito en el que dan a conocer su decisión de ir en contra de la designación automática del titular de la Procuraduría General de la República (PGR) como primer Fiscal General de la Nación.
Rubén Vázquez Pérez
Ciudad de México. En un sorprendente cambio de opinión, un grupo de senadores del Partido Acción Nacional mostró su beneplácito por la eventual designación del priísta Raúl Cervantes Andrade, como primer Fiscal General de la República, en una operación que dejó en la Presidencia de la Mesa directiva del Senado al panista Ernesto Cordero Arroyo y mostró la grave división, casi fractura, en el Partido Acción Nacional.
Prácticamente abandonado por su bancada, de la que recibió sólo cuatro votos para que presidiera el Senado, el panista Cordero Arroyo –cercano al calderonismo-, fue cobijado, en cambio, por legisladores del tricolor, luego del rechazo unánime de éstos a las primeras dos propuestas del PAN, las senadoras Adriana Dávila y Laura Rojas, identificadas con el líder de su partido, Ricardo Anaya.