Ixchel Hernández Gutiérrez, empresaria y economista, sostuvo que, si bien hay apoyo del gobierno, aún hay mucho por hacer, dado que en algunas zonas del país donde se produce el mezcal no hay sistema de riego, hay territorios sin explotar y una burocracia para conseguir permisos, lo que impide que los productores continúen o arranquen su negocio.
Erika Reyna García Vázquez, maestra mezcalera de Oaxaca, indicó que en este sector las mujeres no eran reconocidas por el machismo existente; sin embargo, muchas de ellas han emprendido para ahora ser empresarias, de ahí que ahora se unan para evitar que las grandes empresas se apoderen del mezcal, “el verdadero mezcal es del campesino, del que trabaja la tierra, el artesanal”.
José Heraclio de Lucas González, líder del movimiento promotor del cambio en el esquema fiscal del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios de las bebidas alcohólicas (Moderniza IEPS), aseveró que el mezcal es cultura, es tradición, son pueblos, pues hay más de 200 mil familias mexicanas que se dedican al mezcal y que están abandonadas, porque los impuestos son desproporcionados y les impide crecer como empresarios. (Boletín, Senado)








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