“En 2021, UNICEF publicó el histórico Índice de Riesgo Climático para la Infancia. Fue la primera vez que expusimos la amenaza que el cambio climático supone para los niños y niñas mediante la descripción de ocho crisis climáticas y medioambientales. El índice mostró que casi la mitad de los niños y niñas del mundo –1.000 millones– viven en países clasificados como de riesgo extremadamente alto, una cifra que solo podrá empeorar a medida que se aceleran las repercusiones del cambio climático.
“A lo largo del último año hemos ampliado el Índice con nuevas investigaciones y hemos constatado que:
- En la actualidad, 559 millones de niños y niñas están expuestos a una frecuencia elevada de
olas de calor, cifra que aumentará hasta los 2.020 millones de niños y niñas en todo el mundo
en 2050.
- En los últimos seis años se produjeron 43 millones de desplazamientos internos infantiles relacionados con catástrofes meteorológicas, lo que equivale aproximadamente a 20.000 desplazamientos infantiles al día.
“Este informe examina otro problema fundamental para la infancia que probablemente empeorará debido al cambio climático: la escasez de agua y la vulnerabilidad hídrica. La falta de agua potable, saneamiento e higiene es un factor destructivo en todos los aspectos de la vida de un niño.
“Más de 730 millones de niños y niñas están expuestos a una escasez de agua elevada o extremadamente elevada y 436 millones viven en zonas con una vulnerabilidad hídrica elevada o extremadamente elevada.
“A pesar de que estas repercusiones son muy claras, las necesidades de los niños y niñas han quedado relegadas a un segundo plano. Nos desentendemos de ellas por nuestra cuenta y riesgo.
“Los propios niños, niñas y jóvenes han hecho constantes llamamientos urgentes para que se escuche su voz, pero apenas desempeñan un papel oficial en las políticas y decisiones sobre el clima. Rara vez se les tiene en cuenta en los planes y acciones de adaptación, mitigación o financiación del clima.
“Pero no han perdido la esperanza. Siguen alzando la voz y actuando para exigir una respuesta urgente a la crisis planetaria. Es nuestra responsabilidad colectiva escucharles y situar a la infancia en el centro de la acción climática más urgente.
“Hacer frente a esta crisis planetaria de la infancia requiere un movimiento mundial basado en la colaboración.
“Este año, UNICEF pone en marcha el Plan de Acción para la Sostenibilidad y el Clima, el compromiso de nuestra organización de impulsar los esfuerzos globales destinados a colmar las lagunas mundiales con el fin de proteger a los niños y niñas más vulnerables.
“La COP28 ofrece una oportunidad crucial para incluir por fin a la infancia en la agenda del cambio climático. En la COP28, UNICEF pide:
- Incluir a los niños y niñas en la decisión final de la COP28 y convocar un diálogo de expertos
sobre la infancia y el cambio climático.
- Incorporar en el Balance Mundial las cuestiones de la infancia y la equidad intergeneracional.
- Incluir a la infancia y los servicios esenciales resilientes al clima en la decisión final sobre el
Objetivo Mundial relativo a la Adaptación.
- Lograr que el Fondo de Pérdidas y Daños y los acuerdos de financiación tengan en cuenta las necesidades de la infancia y que sus derechos estén integrados en la gobernanza y el proceso de toma de decisiones del fondo.
“La COP28 no puede seguir como hasta ahora. No podemos seguir por el mismo camino.
Asegurémonos de que la COP28 se convierte en un punto de inflexión para situar por fin a los niños y niñas en el centro de nuestra lucha común contra el cambio climático”.








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