Ciudad de México. Visiblemente indignada la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó “no puede volver a suceder” que al frente de la estrategia de seguridad se nombre a un cómplice y socio de la delincuencia organizada, como Genaro García Luna, que la noche de este miércoles fue sentenciado a 38 años de prisión tras habérsele comprobado responsabilidad en cinco delito relacionados con el narcotráfico.
“No puede volver a suceder en México”, dijo durante su conferencia matutina de este Jueves, al comentar las declaraciones del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa sobre la condena a García Luna; el ex mandatario en sus redes sociales dijo que nada sabía de las relaciones con el crimen organizado de su ex secretario de seguridad empero el ex mandatario afirmó que “lo volvería a hacer”.
“¿Lo volvería a hacer?”, cuestionó la mandataria y enseguida recordó que Calderón Hinojosa sigue reivindicando la política que aplicó en materia de seguridad y que llevó al crecimiento exponencial de los secuestros y que admitía las víctimas colaterales, es decir: la muerte de inocentes abatidos por el fuego cruzado entre delincuentes y elementos de las fuerzas armadas.
“Hoy se sabe quién estaba al mando de esa responsabilidad, lo dice el juez que dicta la sentencia: No hay diferencia entre este personaje y el Chapo, un personaje reconocido por ser narcotraficante’’, señaló durante la conferencia matutina.
Ciudad de México. Finalmente el juez Brian Cogan dictó sentencia de 38 años de cárcel en contra de Genaro García Luna, ex director de la Agencia Federal de Investigaciones y ex secretario de Seguridad Pública, en tiempos de los ex presidentes panistas, Vicente Fox Quezada y Felipe Calderón Hinojosa, respectivamente, luego de encontrarlo culpable de cinco delitos de narcotráfico.
Y si bien la resolución del juez es de prácticamente el doble del tiempo solicitado por los abogados del que fuera súper policía de los sexenios panistas, de 20 años, no se convirtió en una sentencia de cadena perpetua, como se esperaba, dados casos similares precedentes que terminaron con encarcelamientos de por vida.
García Luna, quien además deberá pagar una multa de dos millones de dólares, fue severamente criticado por el juez Cogan, cuando lo señaló como “un ejemplo de doble vida” y enseguida lo equiparó a Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, jefe del cártel de Sinaloa al que este mismo juez también juzgó y sentenció.
Le dijo “tal vez usted mismo cree en su imagen de hombre ético y que ejerció sus deberes de manera positiva, pero que a la vez fue cómplice del narcotráfico: usted se ha auto engañado”.
Rubén Vázquez Pérez
Ciudad de México. La Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, advirtió que en ningún lugar de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) puede cambiar la Constitución o puede declarar inconstitucional lo que ya fue declarado constitucional.
Así se expresó durante la conferencia matutina del viernes último al ser cuestionada acerca de la decisión del máximo tribunal del país en el sentido de “revisar la constitucionalidad” de la aprobación de la reforma al Poder Judicial para que sus integrantes sean electos por voto popular, proceso que ya comenzó en el Instituto Nacional Electoral (INE).
La Primera Mandataria afirmó que los ocho ministros que aprobaron tal revisión “saben que están haciendo mal. Y ellas y ellos, quienes votaron ayer (el Jueves último), saben que no tiene sustento”.
Enseguida explicó que la reforma al Poder Judicial está dotada de todo valor constitucional porque fue aprobada de acurdo al procedimiento que la propia Constitución establece para ser reformada. Y en ese sentido se remitió al texto de los artículos 39 y 135 constitucionales.
Rubén Vázquez Pérez
Ciudad de México. La fuerza de la costumbre -y lo sorpresivo de la descostumbre de un hecho más que inédito, histórico-, propiciaron que la Presidenta Constitucional Claudia Sheinbaum Pardo llamara “Presidente” a Andrés Manuel López Obrador, cuando éste ya no lo era; cuando la banda presidencial le cruzaba a ella la esbelta figura y cuando el tabasqueño retomaba silente y reflexivo el tiempo del ciudadano común que de nuevo volvía a ser.
Hablaba Claudia ante el pleno de legisladores e invitados en San Lázaro, de la autosuficiencia alimentaria, cuando el subconsciente hizo de las suyas: “como dice el Presidente: dar de comer a quienes nos dan de comer…” dijo y casi de inmediato recompuso: “…¡Andrés Manuel López Obrador!, ¡como dice Andrés Manuel López Obrador!…”
Un tiempo, el de ayer, que inició temprano con la ansiedad en cientos, en miles de rostros que buscaron la cercanía con la primera mujer Presidenta de México para plasmar en una foto el instante histórico; o con el ahora ex mandatario porque no surgió de las élites, porque fue siempre como ellos y porque ahora dejaba la obra de continuidad y profundización del nuevo modelo, el humanismo mexicano, a la mandataria de extracción universitaria, Claudia Sheinbaum Pardo.
A las afueras del domicilio de ésta, por el rumbo de Tlalpan, alguien comenzó temprano una arenga que pareció ocurrencia de ese instante: “¡Es un honor estar con Claudia hoy!”, claramente una improvisación del grito que acompañó al tabasqueño desde sus tiempos de candidato: “¡Es un honor estar con Obrador!”, uno de los vítores más recurrentes de la militancia morenista.