El Impacto Devastador en la Salud Pública
Las "calorías vacías" de los refrescos y otras bebidas azucaradas son un motor silencioso de enfermedad y muerte.
En México, las consecuencias son dramáticas:
- Aumento de Enfermedades Crónicas: Las bebidas azucaradas son un alto riesgo al incrementar muertes prevenibles y la prevalencia del síndrome metabólico, incluyendo diabetes, hipertensión y obesidad.
De hecho, la diabetes ya es la segunda causa de muerte en el país, cobrando casi 100 mil vidas al año.
- Impacto en la Infancia: Uno de cada tres niños mexicanos padece sobrepeso u obesidad, y muchos viven con hipertensión o prediabetes.
Una mala conducta alimentaria en la infancia puede convertirse en una "sentencia de enfermedad el resto de sus vidas".
- Tragedias Humanas y Carga Hospitalaria: Más de 100 mil personas en México requieren diálisis o hemodiálisis anualmente, dedicando tres veces por semana cuatro horas de su vida a una máquina para sobrevivir.
Además, se registran más de 27 mil amputaciones cada año, lo que significa que cada hora 75 mexicanos pierden una pierna o un pie, a menudo asociado a la diabetes. Una de cada tres muertes en el país se relaciona con infartos, vinculados estrechamente con hipertensión y diabetes.
Esta grave situación es un reflejo de un cambio preocupante en la salud de la población. En los últimos 40 años, de los ochenta a la fecha, México ha pasado de ser una "población sana a una población enferma".
En los años 80, menos del 10 por ciento de los adultos padecía obesidad; hoy, casi tres de cada cuatro adultos tienen sobrepeso u obesidad. La diabetes, que en los 80 afectaba a menos de dos millones de personas, ahora impacta a casi el 18 por ciento de los adultos. La hipertensión afecta a uno de cada tres adultos mexicanos, y la tasa de muertes por enfermedades del corazón se ha triplicado, pasando de 60 por cada mil muertes en 1980 a casi 163 por cada mil hoy, todo ligado a enfermedades metabólicas.
Un Sistema de Salud al Límite
Esta "crisis no era inevitable", sino que está asociada directamente a la epidemia de consumo de refrescos y comida chatarra.
El Subsecretario Clark advierte que esta epidemia de enfermedades podría "colapsar en el mediano y largo plazo al sistema de salud". Actualmente, el sector salud en México, incluyendo el IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar, destina cerca de 180 mil millones de pesos anuales a atender las consecuencias médicas del sobrepeso y la obesidad, como diabetes, hipertensión y falla renal crónica.
El costo es insostenible: cada paciente en diálisis o hemodiálisis representa un gasto de 415 mil pesos al año para el sector salud.
En las Unidades de Medicina Familiar del IMSS, el 40 por ciento de las atenciones ya están relacionadas con diabetes, hipertensión u obesidad. "Si seguimos bajo esta senda de crecimiento, nuestro país no será capaz de soportar la carga que esto involucra en la salud de las personas", enfatiza Clark.
Medidas Comprobadas para el Cambio
Ante este panorama, las medidas saludables anunciadas en el Paquete Económico 2026 buscan reducir el consumo de bebidas azucaradas y "doblar la curva" de enfermedades en el país. México no está solo en esta estrategia; este tipo de políticas públicas probadas se aplican en más de 119 países alrededor del mundo.
- Reino Unido: Tras implementar una medida similar, el azúcar en los refrescos reformulados bajó un 30 por ciento.
- Sudáfrica: Un año después de una medida similar a la mexicana, el consumo de bebidas azucaradas disminuyó un 29 por ciento.
- Chile: Medidas parecidas redujeron el consumo en un 21 por ciento.
- Estados Unidos (Berkeley): La ciudad de Berkeley, pionera en California, vio una reducción del 10 por ciento en el primer año, acumulando una reducción "gigantesca" de casi el 52 por ciento en tres años.
México inició esta ruta en 2014 con la implementación del IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) de un peso por litro de refresco, lo que llevó a una caída del 5.5 por ciento en el consumo el primer año.
La evidencia científica de los primeros dos años demostró que sirvió, reduciendo el consumo de refresco en casi un 10 por ciento. Este 10 por ciento, aunque no gigantesco, es importantísimo en un país que consume cerca de 24 mil millones de litros de refresco y bebidas azucaradas al año.
Un Nuevo Impulso al IEPS: Salud para Todos
Ahora, el sector salud da un "siguiente paso para fortalecer este tipo de medidas que salvan vidas".
El IEPS, que se ajustaba con la inflación hasta alcanzar 1.65 pesos por litro, se incrementará ligeramente por encima de los 3 pesos por litro. Esto se traducirá en un aumento de aproximadamente un peso en el costo de la presentación más común de refresco (600 mililitros).
El objetivo principal de esta medida no es incrementar el costo, sino reducir el consumo. Se estima que el nuevo ajuste podría impactar en una reducción de cerca del 7 por ciento en el consumo de refresco durante el primer y segundo año, lo que contribuirá a mejorar la salud de los mexicanos.
Adicionalmente, y como un beneficio secundario, se proyecta que esta medida podría recaudar hasta 41 mil millones de pesos.
Estos recursos serán destinados íntegramente a la salud de las y los mexicanos, como ha mencionado la Presidenta. De esta manera, no solo se busca reducir el consumo y prevenir enfermedades, sino también utilizar los fondos para apoyar a aquellos que desafortunadamente ya enfrentan graves problemas de salud derivados del consumo de refrescos.
La estrategia "Vive Saludable, Vive Feliz" representa un esfuerzo crucial para revertir la crisis de salud pública, fortalecer las capacidades productivas de la población y asegurar el bienestar y la salud de todos los mexicanos a mediano y largo plazo.








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