Miguel Márquez Márquez, del PAN, reconoció que esta reforma ayudará a resolver el déficit que se tiene en materia de vivienda, ya que las personas no sólo podrán adquirir créditos para la compra de vivienda, sino para construirla, además de que se ofrece un nuevo esquema de arrendamiento social.
En tanto, Mely Romero Celis, del PRI, reconoció que el dictamen sólo incluye a empleados formales y excluye a 50 por ciento de los trabajadores informales, por lo cual es necesario legislar para garantizar este derecho para todos.
Del PVEM, Virginia Marie Magaña Fonseca, dijo que el dictamen incorpora la figura de “arrendamiento social”, para que las personas trabajadoras puedan rentar y, posteriormente, adquirir una propiedad que les brinde seguridad y estabilidad.
Por el PT, Alejandro González Yáñez, expresó que la propuesta está encaminada a garantizar que la vivienda sea un derecho y no una mercancía, ya que busca resarcir el déficit, el abandono y el hacinamiento en el que viven millones de familias.
Alejandra Barrales Magdaleno, de Movimiento Ciudadano, señaló que es necesario blindar la reforma con esquemas de transparencia y rendición de cuentas. Además, demandó la regularización de los trabajadores que laboran en el mercado informal.
En la discusión en lo particular, Carolina Viggiano Austria, Anabell Ávalos Zempoalteca, Miguel Ángel Riquelme Solís y Néstor Camarillo Medina, del PRI; así como Ivideliza Reyes Hernández, del PAN, presentaron reservas para modificar el dictamen, pero no fueron aceptadas por la asamblea, por lo que el proyecto fue aprobado en sus términos, con 103 votos a favor, y remitido a las legislaturas estatales. (Boletín, Senado)