Entre otros indicadores, el estudio indagó el nivel de confianza que generó haber votado por medio de este nuevo dispositivo, el grado de dificultad que tuvo al emitir su voto, la percepción sobre el tiempo de espera para votar, la facilidad del uso de la urna y, finalmente, se le preguntó si le gustaría votar por medio de urna electrónica para la siguiente elección.
El nivel de confianza de la urna electrónica a nivel general, indica que a 7 de cada 10 encuestados le generó mucha confianza el dispositivo, a un cuarto poca confianza y únicamente 5.5% expresó que ninguna confianza.
El INE repetirá el ejercicio en 2021
Los resultados obtenidos refuerzan la viabilidad de esta modalidad de voto que el INE instrumentará nuevamente en cien casillas ubicadas en Jalisco y Coahuila el próximo 6 de junio.
El Modelo de Operación establece los aspectos jurídicos y técnicos necesarios para dar viabilidad al diseño y la operación del voto ciudadano, a través de hasta 50 urnas electrónicas en Coahuila y 50 en Jalisco.
En ambas entidades se utilizará la urna electrónica desarrollada por el Instituto Electoral Local, mismas que fueron utilizadas en el proceso de 2020 y que poseen todas las reglas de certeza, voto secreto y vigilancia que se aplican en las casillas convencionales y recibirán el voto tanto para la elección federal como para las locales.
Las y los ciudadanos se identifican con su Credencial para Votar, sufragan en secreto y marcan con facilidad al partido de su preferencia y pueden mirar el testigo impreso de su voto.
Al cierre de la votación, las urnas cuentan automáticamente todos los votos sin posibilidad de error y emiten las actas de cómputo en tantas copias como sean necesarias para el paquete electoral y los representantes de los partidos. (Boletín/INE)
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