OPINIÓN

Sólo Evo lo sabe...

 |  Jueves, 14 Noviembre 2019 21:28  |  Publicado en OPINIÓN

Rubén Vázquez Pérez

Además de ser indígena, Evo Morales cometió, al menos, un par de pecados más: primero, no tenía por qué haberse presentado por cuarta vez como candidato a presidente del Estado Plurinacional de Bolivia. Y, segundo, en los casi 14 años que ejerció el poder, no propició nuevos liderazgos de entre los cuales surgiera un sucesor que diera continuidad a su exitoso proyecto gubernamental.

Tendría que admitirlo él, pero el hecho de haberse postulado para un cuarto periodo, parece la debilidad de haber cedido a una tentación –digamos muy humana, pero insana y, sobre todo, incompatible con la democracia que lo llevó al poder- de aferrarse a la Presidencia, con todo y que no se le conocen corruptelas ni hay indicio alguno de que se hubiera beneficiado del cargo.

Pasadas las primeras horas y jornadas tras la renuncia, sería saludable para la opinión pública que el ahora ex mandatario boliviano explicara por qué eligió registrar nuevamente su candidatura presidencial, sobre todo cuando desde el 21 de Febrero de 2016, un referéndum reveló que 51 por ciento de los bolivianos no querían que se modificara la Constitución, para permitirle continuar en el cargo.

No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni viceversa, dice el refrán popular. Y queda como anillo al dedo, como la gran lección en la que Evo Morales debiera meditar, sobre todo por las consecuencias de represión que padecen ahora indígenas, trabajadores y campesinos bolivianos y que, se teme, van hacia un proceso de regresión de vuelta a la pobreza y de pérdida de todo lo que había ganado la nación.

Medina Mora vs la justicia, ¿sin fuero?

 |  Domingo, 06 Octubre 2019 22:04  |  Publicado en OPINIÓN

Rubén Vázquez Pérez

Qué graves las acusaciones contra el ahora ex ministro Eduardo Medina Mora. De comprobarse las indagatorias iniciadas en su contra por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, el ministro renunciante sería cómplice de una increíblemente poderosa red delincuencial extendida en todo el gobierno y en todo el país, de la cual ciertamente la ciudadanía tenía certeza de su existencia, pero no de sus alcances, su profundidad, su poderío.

Lo que sobre todo llama la atención es la razón por la cual Medina Mora optó por la renuncia. O sea: hablamos del recurso de inmunidad que le otorgaba el fuero constitucional. Es decir: Medina Mora renunció a unos 10 ó 12 años de ser intocable, de ser inalcanzable por la justicia, un recurso que le permitiría soportar los embates de la Cuarta Transformación.

Sabemos que el ex ministro sería responsable de ayudar a que grupos de la delincuencia organizada vieran desbloqueadas sus cuentas bancarias por unos 2 mil millones de pesos. Y sabemos que dichos grupos estarían dedicados a la trata de personas –que implica secuestro con sus secuelas de esclavitud laboral y sexual, incluso de menores de edad-, al narcotráfico y que entre sus procederes habituales figuraba el de la corrupción y el blanqueo de dinero.

Tentación por el autoritarismo

 |  Miércoles, 07 Agosto 2019 14:04  |  Publicado en OPINIÓN

Rubén Vázquez Pérez

Está difícil la defensa de los cambios al código penal de Tabasco que el gobernador Adán Augusto López Hernández propuso y el congreso estatal aprobó ipso facto para criminalizar a quienes afecten la realización de obras, así se escuden en la figura de la protesta y, por tanto, de la libertad de manifestación y expresión públicas.

La denominada Ley Garrote, pues.

Está difícil por los antecedentes y el precedente que implica. De los primeros hay que decir que la protesta pública –como la que se criminaliza con la mencionada  nueva ley en ese estado-, ha sido un recurso muy socorrido desde mediados de la década de los 70´s en el siglo pasado:

Las movilizaciones por calles y avenidas, no tardaron mucho en convertirse en toma de edificios e instalaciones, mediante el cierre de sus accesos, con su secuela de afectación a las vialidades; destrucción de mobiliario e inmuebles y aún del equipamiento urbano, e incluso secuestros a ciudadanos, así haya sido por algunas horas o minutos.

La oposición sindical, urbana, rural y partidista, siempre anti gubernamental y cada vez más cerca de la izquierda, no tuvo más recurso que ése durante prácticamente 50 años, en los que si bien su objetivo fue denunciar, desenmascarar y exhibir a gobiernos que simulaban pero no gobernaban; que prometían, pero no cumplían, lo cierto es que devinieron en una suerte de profesionalización de la protesta llevada a cabo por personajes que no necesariamente eran parte de los inconformes, pero que sabían muy bien cuándo y dónde golpear, cómo retirarse y aún evadir la acción de la justicia.

Jorge L. Yépez

En fechas recientes se ha sabido de renuncias de personajes que parecían compatibles con los ideales y las políticas instrumentadas por el nuevo gobierno. Obviamente analistas y diversos intelectuales, ahora francos opositores al régimen en turno, hacen sonar las cacerolas de alarma y con bombo y platillo anuncian el declive del nuevo gobierno, o al menos lo que pareciera ser una severa sacudida y exigencia de enmendar algunas planas.

Lo que parece entendible es que el presunto nuevo régimen en vías de construcción, ha estado atravesando –desde sus orígenes– por un periodo de confrontación abierta, entre quienes lo detestan por no ser afines a sus propuestas, acciones y decisiones y quienes se ven afectados en sus intereses personales o de grupo. De otra parte, en cifras que rondan el 70% de la población (Reforma dixit), aceptan las acciones y decisiones del nuevo gobierno, quizás por ser un país mayoritariamente sujeto a los magros ingresos de su trabajo o empleo y con escasas posibilidades de mejora, que se han multiplicado exponencialmente en las últimas décadas. La esperanza sigue floreciendo formando un lazo muy sólido, que no se abandona a pesar de los nubarrones de tormenta.

Nada nuevo bajo el sol. De  acuerdo a lo que analiza Álvaro García Linera Vicepresidente del Estado Plurinacional Boliviano, en su libro Las Tensiones Creativas de la Revolución, cada Estado nación en proceso de cambio llámese revolucionario o no, atraviesa por una fase que se caracteriza por una franca y abierta batalla, sin necesariamente llegar a la confrontación. En este momento: “…los bloques antagónicos, los proyectos irreconciliables de sociedad que cubren territorialmente la sociedad y el Estado, deben dirimir su existencia de manera abierta, desnuda, a través de la medición de fuerzas...”.i Libro de distribución gratuita en; https://www.vicepresidencia.gob.bo/IMG/pdf/tensiones_revolucion.pdf.

Eso es precisamente lo que se ha venido suscitando y poco habría que agregar, salvo que algunos personajes “convencidos” de la necesidad del cambio profundo se toparon con esquemas y modelos teóricos y pragmáticos contrarios a los que han venido operando a lo largo de su vida profesional y en su calidad de servidores públicos. Esto es, no puede recriminarse que todas las generaciones de profesionales en el ámbito de las ciencias sociales y las económicas no son ninguna excepción, fuimos aleccionados con los esquemas del modelo neoliberal, en tanto no se lograba vislumbrar modelos paradigmáticos alternativos y pensar en un neosocialismo o cualquier otro “neo”, parecía francamente inviable y por ende impensable.


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