SENADO

Ciudad de México. De nada sirvió que la oposición en el Senado argumentara que con la Ley de Seguridad Interior se pone al país al borde de un presidencialismo autoritario, con atribuciones por encima de la Constitución; sin garantías para la paz, la seguridad ciudadana o la certeza jurídica: de todos modos la mayoría de priístas y verde ecologistas la aprobó anoche en lo general y en comisiones, en el preludio de que en el pleno de nueva cuenta, hoy, desoigan las advertencias sobre los riesgos que a las libertades políticas plantea el nuevo ordenamiento y que organismos internacionales organizaciones ciudadanas del país plantearon repetidamente al Congreso mexicano.

Ciudad de México. Un boletín de la oficina de Comunicación Social del Senado hizo notar que el gobierno de la capital del país advirtió que hay varios artículos de la Ley de Seguridad Interior en los que se rebasa lo que se puede entender por coordinación y se pasa a un esquema de subordinación del Estado mismo, de los estados, de las fuerzas estatales o municipales, respecto de quien designe el Ejecutivo Federal como coordinador de las tareas de seguridad.
Ello, según el comunicado, dejaría una puerta abierta que rayaría en un exceso de tomar el asidero de esta ley, aún y cuando sería claramente extralegal.

Ciudad de México. “El Senado es y seguirá siendo un espacio de diálogo abierto a la sociedad”, aseveró la senadora Ana Lilia Herrera Anzaldo, presidenta de la Junta de Coordinación Política, de la Cámara alta. La legisladora reconoció el interés y la disposición de todos los grupos parlamentarios, para seguir escuchando a la sociedad civil y autoridades de todos los órdenes de gobierno en torno a la Ley de Seguridad Interior.
Al respecto, Herrera Anzaldo informó que, desde que se recibió la minuta con proyecto de Ley de Seguridad Interior, se han realizado tres reuniones con representantes de diferentes organizaciones civiles y organismos autónomos como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI).

Ciudad de México. La Ley de Seguridad Interior que impulsa desesperadamente el PRI es una respuesta de coyuntura y electorera, porque después cinco años de no hacer lo que debía para garantizar la seguridad pública, llega a las elecciones con la responsabilidad del desastre de violencia e inseguridad que tiene a las y los mexicanos desolados, señaló la senadora Angélica de la Peña.
Y lo hace, continuó, violentando de manera reiterada la Constitución, en los artículos 1°, 16, 18, 29, 30 y 89 Constitucional, algo inaudito.
La senadora del PRD, en un comunicado, dijo que en su cometido el PRI mete a las fuerzas armadas en un verdadero embrollo, sin siquiera consultarles o escucharles.


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